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El Marquesado del Zenete es la zona de la comarca de Guadix que tiene una identidad geográfica histórica más marcada.

 

Uno de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras (los “vacies”) de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas.

Los diez municipios que lo integran, todos ellos situados por encima de los 1.100 m.s.n.m., ocupan una extensa zona de la cara norte de Sierra Nevada y de la llanura de sedimentación que se abre entre esta sierra y la de Baza. El Marquesado ha sido desde la prehistoria una zona minera por excelencia y todavía hoy siguen abiertas algunas explotaciones. De hecho, unos de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras (los “vacies”) de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas. Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados, sino abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de las poblaciones y de una gran diversidad de actividades, mineras, agrícolas y ganaderas y, actualmente, el turismo rural, que se beneficia de su patrimonio histórico-artístico y de su riqueza medioambiental. Una buena parte del territorio está incluida en el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada, que alberga las cumbres más altas de la península y ecosistemas de alta montaña con muchos endemismos, además de sorprendentes restos de modelado glaciar.

Ruta: circular

Duración aproximada: 1 día

Distancia del recorrido: 21 km.

Cota máxima: 1.900 m.

Cota mínima: 1.260 m.

ITINERARIO

Esta ruta recorre en su mayor parte el camino que desde tiempos remotos han utilizado arrieros y pastores para acceder a la sierra de Jérez y al antiguo vivero forestal del Posterillo. Partimos del centro contraincendios de los Moralillos en dirección al pueblo. Poco antes de llegar a la carretera asfaltada, iniciamos un ascenso suave por un carril de tierra que, poco más adelante, se convierte en una vereda bordeada de una frondosa vegetación. En pocos minutos salimos a la antigua fábrica de harinas San Torcuato, convertida más tarde en seminario del obispado de Guadix, que estuvo en funcionamiento hasta mediados de los ‘80. Por este tramo, que discurre por la Cañada Real del Camino de Granada, vamos dejando a los lados varios molinos tradicionales de grano, hasta adentrarnos en los límites del Parque Natural de Sierra Nevada. Siguiendo una vereda muy marcada, que nos ofrece magníficas vistas de la sierra y del barranco Alhorí, llegamos hasta el antiguo vivero forestal y refugio del Posterillo, al que bordeamos en busca de cotas más altas por una vereda que asciende poco después de acabar la valla. Tras pasar junto a una serie de cortijos en ruinas, cruzamos el río Alhorí a pocos metros del embarcadero de toros bravos El Toril. Desde aquí parte una empinada senda que serpentea entre los pinos hasta llegar a la Loma de Enmedio, a 1.900 m., junto al refugio del Postero Alto, donde podemos descansar antes de iniciar el regreso. Para el descenso utilizamos un cortafuegos que nos conduce al área recreativa de la Tizná, junto al río Alcázar, donde conectamos con la pista principal. Siguiéndola, encontramos una senda que desciende hasta las inmediaciones de Jérez del Marquesado, desde donde regresamos al punto de partida.

Los bad-lands constituyen una de las partes más características de la comarca de Guadix. El paisaje de bad-lands o “tierras malas” se origina por la acción erosiva del agua sobre materiales muy endebles, como arcillas, limos y arenas.

 

La mayor parte de la comarca de Guadix está ocupada por depósitos sedimentarios de este tipo, sobre las cuales el agua ha abierto valles, ramblas y barrancos como los que en esta ruta se podrán observar.

A ese modelado específico de paisaje le corresponden unas formas de ocupación humana igualmente específicas: el paisaje agrario de verga y el hábitat de cuevas, resultado de muchos siglos de historia. Aunque toda esta zona ha estado ocupada, al menos, desde la prehistoria reciente, es en época romana cuando, con la fundación de la colonia Acci (Guadíx), adquiere un mayor protagonismo: la propia ciudad de Guadix, los baños termales de Graena, las vías de comunicación, que el topónimo Beas nos recuerda, las villas como Paulenca, etc. Sin embargo, los rasgos más visibles actualmente de la zona tienen su origen en época medieval: los sistemas de regadío de la comarca y las primeras cuevas-refugio, en torno a las cuales surgieron casi todos los pueblos de cuevas actuales. La cristianización definitiva de la zona se produjo en el siglo XVI y de esta época son la mayoría de las iglesias en las que, como es típico del mudéjar, se combinan las formas cristianas con las técnicas musulmanas. Actualmente, la zona ofrece, además de lo dicho, vinos de excelente calidad y una artesanía propia.

Ruta: circular

Duración aproximada: 1 día

Distancia del recorrido: 26 km.

Cota máxima: 945 m.

Cota mínima: 1.157 m.

ITINERARIO

El itinerario propuesto en esta ruta propone un recorrido circular mayoritariamente por zonas de bad-lands. Partimos de Paulenca, pequeña aldea de cuevas en la que se excavó hace algunos años una de las villas romanas más lujosas de Granada. Continuamos hacia Beas y Marchal, ya en el valle del río Alhama, por un camino en el que se alterna la vegetación semiesteparia típica de las “malas tierras” con la de repoblación de pinos y la de zonas cultivadas con olivos, frutales y huertos. Remontando el valle del río podemos observar algunas de las primeras cuevas-refugio medievales más antiguas, hoy casi inaccesibles. En el curso alto del Alhama llegamos a Polícar, pueblo situado en el altiplano, famoso por sus “vinos del país”, desde donde podemos contemplar magníficas panorámicas de Sierra Nevada y del propio valle del Alhama. Desde allí iniciamos de nuevo el regreso a nuestro punto de partida.

La ciudad de Guadix se sitúa en un cruce de caminos fundamental en las comunicaciones del sureste de la península.

 

Los pueblos que integran el Marquesado del Zenete tiene buena parte de su término municipal dentro de los espacios protegidos de la Sierra: el Parque Nacional y el Parque Natural de Sierra Nevada.

Sin duda este factor ha determinado una ocupación casi ininterrumpida desde la edad del bronce y la fundación de la colonia romana de Acci en tiempos de Augusto. Desde entonces Guadix ha sido el centro administrativo y económico de toda la comarca. Testimonio de su importancia a lo largo de la historia es su espléndido patrimonio histórico-artístico, en el que se destaca la Alcazaba árabe y la Catedral. Pero su entorno natural no es menos impactante: una fértil vega, regada por sistemas de regadío tradicionales, que contrasta con los áridos bad-lands y, a pocos kilómetros, la imponente Sierra Nevada. Los pueblos que integran el Marquesado del Zenete tiene buena parte de su término municipal dentro de los espacios protegidos de la Sierra: el Parque Nacional y el Parque Natural de Sierra Nevada. Aparte de sus atractivos paisajísticos, la sierra contiene una gran riqueza medioambiental. En las zonas más altas, junto a los restos del modelado glaciar, encontramos especies vegetales endémicas especialmente adaptadas a condiciones extremas; en zonas más bajas y a pesar de una degradación generalizada, aún se conservan bosques de hoja caduca y encinares, en los que vive una diversa fauna: reptiles, cérvidos y, sobre todo, una gran cantidad de aves.

Ruta: circular

Duración aproximada: 1 día

Distancia del recorrido: 34,3 km.

Cota máxima: 1.264 m. (Ermita de la Virgen de la Cabeza Cogollos)

Cota mínima: 945 m. (Arroyo del Pantano)

ITINERARIO

Nuestro punto de partida es el centro ecuestre Cabacci, en Guadix. Continuamos hacia Paulenca, pequeña aldea de cuevas que dejamos a unos metros de la ruta. A partir de aquí, cabalgamos por una zona de ramblas típicas del paisaje de bad-lands, hasta subir al llano. Pronto llegaremos a Cogollos de Guadíx, el primer pueblo que nos encontramos y en el que podemos visitar su iglesia mudéjar, que contiene uno de los retablos barrocos más interesantes de la comarca, y el aljibe, recientemente restaurado y convertido en “Sala del agua”. Continuamos en dirección a la montaña y, tras pasar junto a la balsa o pantaneta de Cogollos, subimos al cerro de la ermita de la Virgen de la Cabeza, desde donde tenemos algunas de las mejores vistas sobre el Marquesado y Sierra Nevada. Continuamos nuestro camino entre pinares hasta las minas de cobre de Santa Constanza, hoy abandonadas, y, desde aquí, en pocos minutos, llegamos a Jérez del Marquesado. Es recomendable hacer una parada en este pueblo, uno de los más bellos de la zona, y visitar su iglesia mudéjar, su casco antiguo, con un claro carácter medieval, sus torres árabes y dar un paseo por el Huerto Castillejo, donde, entre castaños centenarios, aún se conservan restos de un castillo y unas torres medievales. El regreso a Guadix lo hacemos continuando hacia Albuñán, donde podemos visitar la “Sala etnográfica”, y, siguiendo, a partir de aquí, la Cañada Real del Marquesado, que nos conducirá hasta nuestro punto de partida.