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El centro geográfico de la Comarca de Guadix está ocupado por lo que conocemos como la Hoya de Guadix, nombre que alude a su carácter de hondonada en medio de la altiplanicie.

 

El altiplano de Guadix es el fondo de un brazo de mar y un lago que terminó secándose, y los materiales que dominan en él son muy endebles y, por tanto, sometidos a procesos erosivos muy rápidos.

 

La erosión es la responsable de esta particular formación, donde domina un paisaje peculiar: los bad-lands. El altiplano de Guadix es el fondo de un brazo de mar y un lago que terminó secándose, y los materiales que dominan en él son muy endebles y, por tanto, sometidos a procesos erosivos muy rápidos. A esto se une el clima de la comarca, con precipitaciones escasas pero concentradas en el tiempo. Estas condiciones han facilitado el encajonamiento rápido de los cursos de agua, de los que el río Fardes es el principal, y la formación de innumerables ramblas y barrancos que se extienden por una gran parte de la comarca, constituyendo la zona bad-lands más grande de la Península Ibérica. A pesar de su aspecto estepario, los bad-lands han sido un lugar ocupado por los seres humanos desde la prehistoria, dando lugar a formas específicas de hábitat, la cueva, y de explotación de los recursos. En este sentido destaca el paisaje agrario de regadío, donde las parcelas de pequeñas dimensiones se disponen en terrazas para facilitar el reparto de agua. Junto a los paisajes antropizados de los bad-lands, encontramos zonas en las que se conserva una flora y una fauna autóctona de gran riqueza adaptada a las condiciones extremas de sequía, temperaturas y pobreza de suelos.

Ruta: circular

Dificultad: Baja

Distancia del recorrido: 20,3 km.

Cota máxima: 932 m. (Ermita de San Torcuato)

Cota mínima: 765 m. (Río Fardes)

Piso: 76% por carriles de tierra y 24% por asfalto

ITINERARIO

Partimos de Fonelas, pueblo de cuevas cuyo origen debe situarse en la época medieval. En sus cercanías existen varias torres de vigilancia y algunas de las cuevas-refugio medievales más antiguas de la comarca. Continúa la ruta remontando la rambla del Ovel, un curso de agua fuertemente encajonado, con paredes casi verticales y con interesantes restos de bosque-galería. Apartándonos de la rambla, llegamos a la aldea de San Torcuato. Aquí encontramos, en medio de un paisaje desértico, dos ermitas. La más antigua se adosa a un cerro con un laberinto de cuevas, posiblemente una hospedería dependiente de la ermita. La más moderna, totalmente construida, alberga la imagen del santo, al que se rinde culto el 15 de mayo, con una romería. Dejamos atrás San Torcuato y continuamos hacia Benalúa, atravesando los bad-lands. Llegamos a Benalúa por su típico cementerio con nichos excavados en cuevas. Atravesamos el pueblo y continuamos hacia Fonelas. Desde la carretera nos desviamos por un carril que nos lleva, a través de la vega, hasta la estación de Fonelas, junto al río Fardes.

Podemos utilizar el puente metálico, por el que pasa la vía del tren, para cruzar el río, o, si no lleva mucho agua, vadearlo. Al pie del paraje conocido como “Las Terreras”, continuamos por un carril de tierra entre campos de frutales hasta salir al puente por el que la carretera comarcal cruza el Fardes y, desde allí, regresamos por esa carretera a Fonelas.

La mayor parte del recorrido de esta ruta discurre por el municipio de Gor, que cuenta con un extenso contenido municipal y numerosos núcleos de población dispersos.

 

Gor se sitúa en un punto estratégico en la vía de comunicación natural que une las comarcas de Guadix y Baza y, por ello, ha sido desde siempre un enclave fundamental en el control de la misma, lo que explica la construcción del castillo árabe de Gor, hoy casi desaparecido.

 

Ese amplio espacio alberga algunos de los restos arqueológicos más interesantes de la comarca, desde los asentamientos mineros de la prehistoria reciente de la Sierra de Baza, hasta los restos del castillo árabe en el que se ubica la plaza de toros del núcleo de Gor, pasando por numerosos dólmenes en el valle del río del mismo nombre, rico patrimonio que nos acerca a la historia de uno de los municipios más interesantes de la comarca.

Gor se sitúa en un punto estratégico en la vía de comunicación natural que une las comarcas de Guadix y Baza y, por ello, ha sido desde siempre un enclave fundamental en el control de la misma, lo que explica la construcción del castillo árabe de Gor, hoy casi desaparecido. Tras la conquista cristiana, el pueblo y su rico entorno se constituyó en señorío entregado a Don Sancho de Castilla, primer Duque de Gor. Un paseo por el pueblo nos mostrará ese aire señorial en el que vemos alternarse casas típicamente moriscas con caserones aristocráticos de tradición castellana. El entorno de Gor está dominado por la Sierra de Baza, a cuyos pies se abre una extensa altiplanicie, en la que la erosión va excavando lentamente valles. Entre estos valles destaca el del río de Gor por la espectacularidad de las formas de modelado de bad-lands. En Gor son destacables los tradicionales encierros de toros, que se celebran en agosto en el marco de las fiestas en honor a San Cayetano.

Ruta: circular

Dificultad: media-baja

Distancia del recorrido: 25,5 km.

Cota máxima: 1.300 m. (Alto de la Cuesta de Baza)

Cota mínima: 1.105 m. (El Pinar)

Piso: 60,7% por carriles de tierra, 3,2% por el lecho del río y 36% por asfalto

 

ITINERARIO

Esta ruta parte del pueblo de Gor, desde donde, por la llamada Cuesta de Baza, saldremos del valle del río Gor. A continuación y, tras cruzar por el paso elevado de la A-92 y la vía del tren, nos dirigimos a la Rambla del Valdiquín. A partir de aquí rodamos por una pista de tierra de 12 km., por una zona en la que apreciamos el paisaje de llanura roto por la erosión del agua que va formando anchas ramblas. Llegamos a los Balcones, otro de los núcleos del municipio de Gor, pequeña aldea de cuevas, abierta al barranco del Baúl. Continuamos por caminos de tierra hasta acceder, junto a la aldea de Cenascuras, a una carretera asfaltada. Cenascuras merece una pausa para contemplar las impresionantes vistas sobre el valle del río Gor. Continuamos hacia la A-92, que volvemos a cruzar por otro paso elevado, hasta llegar al Cejo y al barrio de la Estación de Gorafe, desde donde iniciamos el nuevo descenso hacia el valle del río Gor. Circulamos un trecho río arriba por el lecho del mismo hasta regresar a nuestro punto de partida, al pueblo de Gor.

El Marquesado del Zenete es la zona de la comarca de Guadix, que tiene una identidad geográfica e histórica más marcada.

 

Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados si no abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades, mineras, agrícolas y ganaderas, y, actualmente, el turismo rural, que se beneficia de su patrimonio histórico-artístico y de su riqueza medioambiental.

 

Los diez municipios que lo integran, todos ellos situados por encima de los 1.100 m., ocupan una extensa zona de la cara norte de Sierra Nevada y de la llanura de sedimentación que se abre en esta sierra y la de Baza. El Marquesado ha sido desde la prehistoria una zona minera por excelencia y todavía hoy siguen abiertas algunas explotaciones. Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados si no abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades, mineras, agrícolas y ganaderas, y, actualmente, el turismo rural, que se beneficia de su patrimonio histórico-artístico y de su riqueza medioambiental. La parte oriental del marquesado, por donde discurre esta ruta, comparte con el resto de la zona su gran diversidad de recursos, pero, además, está marcada por el cruce de dos vías naturales de comunicación muy importantes del SE de la península El Pasillo de Fiñana, que une las costas de Almería con el interior, y el Puerto de la Ragua, que comunica las Alpujarras con la comarca de Guadix. Ese cruce de caminos seguramente determinó la ubicación de la cabecera del Marquesado en La Calahorra y la construcción de su imponente castillo-fortaleza, el primer monumento renacentista de España.

Ruta: lineal

Dificultad: baja

Distancia del recorrido: 13 km.

Cota máxima: 1.280 m. (Alto sobre Ferreira)

Cota mínima: 1.170 m. (Vega de Dólar)

Piso: 68% por carriles de tierra, 3% por vereda en mal estado, 29% por asfalto.

 

ITINERARIO

Una gran parte de esta ruta discurre por la Colada del Camino de Ferreira a Fiñana, testimonio de la gran actividad ganadera de todo el entorno de Sierra Nevada hasta tiempos muy recientes. El punto de partida es Huéneja, uno de los pueblos más activos de la zona. Salimos de su ermita y nos dirigimos, siguiendo esa colada y junto a numerosas eras, a Dólar, pequeño pueblo serrano con restos medievales en su urbanismo, además de las ruinas de su castillo, cercanas al pueblo. A la entrada de Dólar, tomamos otro carril, junto al colegio, que nos llevará a Ferreira. El topónimo de este pueblo es de origen latino y alude claramente a la riqueza minera de la zona. En Ferreira quedan restos de unos baños y fortificaciones medievales. Continuamos por un tramo asfaltado y después por un camino de herradura hasta la parte alta del pueblo, donde encontramos más eras, recuerdo de la abundancia de cereales de la zona, y desde donde tendremos una excelente vista panorámica. Atravesamos las intricadas calles de Ferreira para continuar hacia La Calahorra por la carretera. Al llegar al cruce del Puerto de la Ragua encontramos, en frente, una pista forestal que bordea el límite del Parque Natural de Sierra Nevada y por la que llegaremos en pocos minutos a La Calahorra, pueblo que nos sorprende por su arquitectura señorial y, por supuesto, por su castillo-fortaleza, y donde terminamos la ruta.

Esta ruta discurre por Los Montes, la zona más septentrional de la comarca de Guadix, bien delimitada por el curso bajo del Fardes hasta su confluencia con el Guadiana Menor y la ladera norte de Sierra Arana y dominada por un paisaje árido de suaves lomas, bruscamente cortado por los barrancos que forman la cuenca baja del Fardes, donde se sitúan los pueblos de Alicún de Ortega, Dehesas de Guadix y Villanueva de las Torres.

 

Esa situación de zona de paso privilegiada cambia en la baja Edad media, cuando la presión militar de los reinos cristianos la convirtieran en frontera, fuertemente defendida, del reino de Granada.

 

Esta parte del valle del río Fardes nos ofrece los paisajes de bad-lands más espectaculares de la comarca, con un fuerte contraste de colores y formas resultado de la erosión del agua sobre materiales geológicos de muy diversa naturaleza. El eje Fardes-Guadiana Menor ha sido desde la prehistoria la vía de comunicación más importante entre las costas de Almería y el valle de Guadalquivir, lo que explica su intensa ocupación hasta la época moderna. Esa situación de zona de paso privilegiada cambia en la baja Edad media, cuando la presión militar de los reinos cristianos la convirtieran en frontera, fuertemente defendida, del reino de Granada. A partir de ese momento se observa un lento despoblamiento y el surgimiento de torres vigía y castillos como el de Alicún de Ortega o el cercano a Dehesas del Castillejo de D. Cristóbal. La repoblación cristiana dio lugar a los pueblos actuales en torno a cortijadas pertenecientes a los señores que recibieron las tierras, y que dieron nombres a las mismas (Alicún de Ortega, Pedro Martínez, Gobernador, etc.). Actualmente es una zona cerealista y ganadera que nos ofrece repostería y embutidos de excelente calidad, entre los que destacan los de Dehesas de Guadix.

Ruta: circular

Dificultad: baja

Distancia del recorrido: 23,1 km.

Cota máxima: 680 m.

Cota mínima: 540 m.

Piso: 82.2% por carriles de tierra en buen estado y 17.8% por asfalto.

 

ITINERARIO

Dehesas, por cuyo entorno discurre esta ruta, tiene poco más de 600 habitantes que ocupan un conjunto de cuevas y casas situado en una zona elevada de la margen izquierda del Fardes, como un balcón abierto a la verde vega y a una extensa zona de bad-lands. La ruta parte de Dehesas hacia Villanueva de las Torres por la carretera asfaltada. A unos tres km. giramos a la izquierda y, por un camino de tierra, descendemos hacia el Fardes. Continuamos por su curso, río abajo, hasta casi llegar a su confluencia con el Guadiana Menor. En esta zona, subimos por una pequeña pendiente, junto a la que se sitúa el cortijo Valdemanzanos, donde encontramos las ruinas de un molino. A unos tres km. llegamos a Cortijo Nuevo, pasamos por su antigua escuela y, tomando a la izquierda, accedemos a la cortijada de Cherrín.

Ese mismo carril remonta el curso del río Guadahortuna hacia el tarahal, conocido antiguamente como el “Panteón”, donde podemos visitar el cementerio abandonado y los restos de la ermita. Continuando unos cuatro km. y tras cruzar el río Guadahortuna, llegaremos al punto de partida de la ruta.

El Marquesado del Zenete es la zona de la comarca de Guadix que tiene una identidad geográfica e histórica más marcada.

 

Uno de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras (los “vacies”) de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas.

 

Los diez municipios que lo integran, todos ellos situados por encima de los 1.100 m., ocupan una extensa zona de la cara norte de Sierra Nevada y de la llanura de sedimentación que se abre entre esta sierra y la de Baza. El Marquesado ha sido desde la prehistoria una zona minera por excelencia y todavía hoy siguen abiertas algunas explotaciones. De hecho, uno de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras (los “vacies”) de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas. Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados, sino abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades, mineras, agrícolas y ganaderas y, actualmente, el turismo rural, que se beneficia de su riqueza medioambiental y de su patrimonio histórico-artístico. La Calahorra alberga la joya artística de la zona, el primer castillo renacentista de España, construido por el primer marqués del Zenete, Rodrigo de Vivar y Mendoza, en 1513. Pero la importancia de este monumento no oscurece la de los restos medievales (baños, torres y castillos) y la de las iglesias mudéjares del siglo XVI, repartidos por todos los pueblos.

Ruta: circular.

Dificultad: baja.

Duración aprox.: 1 hora 15 minutos.

Distancia de recorrido: 4,9 km.

Cota máxima: 1.308 m. (Balsilla del Partidor).

Cota mínima: 1.213 m. (Fuente del Chortal).

 

ITINERARIO

Este recorrido circular parte de Jérez del Marquesado, uno de los pueblos más interesantes de la zona. El núcleo actual surgió en época medieval, en las cercanías de diversos establecimientos mineros íbero-romanos, que han seguido en explotación hasta tiempos muy recientes. Los restos medievales más visibles son las torres, una en el propio casco urbano, y otra, la de Alcázar, al otro lado del barranco, aunque las casas más antiguas del pueblo son de origen árabe y morisco. La iglesia mudéjar es de las más interesantes de la zona. Comenzamos el itinerario en la parte alta de la calle Alcázar, donde comienza la cuesta del Chortal. Descendemos esta cuesta hasta el río de Jérez, pasando por un puente y una fuente. Cuando llegamos a una bifurcación, tomaremos el carril de la izquierda para visitar los restos de las torres medievales de Los Casarones y de Alcázar. Continuando por el mismo carril, atravesamos la carretera de Jérez a Lanteira y entramos en una zona de huertas hasta llegar a la balsilla de Alcázar, desde donde se nos abre una estupenda panorámica del Picón de Jérez (3.090 m.). Desde aquí seguimos por una vereda que discurre entre viejos castaños, y una acequia, que, por un terreno llano, nos llevará hasta la Balsilla del Partior, llamada así porque reparte las aguas entre las acequias de Guadix y Alcázar. Seguimos, descendiendo por el río Alcázar, y en pocos minutos llegamos al pie de la Loma de Enmedio, divisoria de los barrancos de Alcázar y Alhorí. Desde aquí y por un carril, regresamos de nuevo a nuestro punto de partida.

Benalúa se sitúa muy cerca de la confluencia de los ríos Guadix-Verde y Fardes, en pleno centro de la Hoya de Guadix.

 

Benalúa aparece citada por primera vez en fuentes escritas inmediatamente posteriores a la conquista cristiana como Menaluga, cuyo significado aún no está aclarado.

 

Pueblo típico de cuevas, comparte con otros pueblos similares de la comarca un entorno paisajístico de fuertes contrastes: hacia el norte se abre la extensa zona de bad-lands a lo largo de kilómetros y kilómetros, hacia el sur nos encontramos con la fértil vega de pequeñas parcelas aterrazadas por las que discurren las acequias, algunas de ellas centenarias. Benalúa aparece citada por primera vez en fuentes escritas inmediatamente posteriores a la conquista cristiana como Menaluga, cuyo significado aún no está aclarado. En esas mismas fuentes se menciona la existencia de una torre de vigilancia, de la que hoy no quedan restos. En torno a esa torre debieron establecerse las primeras cuevas, en los últimos tiempos del Reino Nazarí de Granada y en las cercanías de una vía de comunicación importante: el camino de Jaén, heredero de la romana Vía Augusta. En Benalúa, además del conjunto arquitectónico del modernismo industrial que conforma la antigua Azucarera y en el que hoy se encuentra el Ayuntamiento y otros edificios públicos, recomendamos visitar la iglesia neomudéjar, el barrio de cuevas y el mirador del Cerro Kabila, desde donde se observan todos los contrastes del paisaje de bad-lands y de vega.

Ruta: circular.

Dificultad: baja.

Duración aprox.: 1 hora 5 minutos.

Distancia de recorrido: 3,7 km.

Cota máxima: 850 m.

Cota mínima: 820 m.

 

ITINERARIO

Esta ruta les propone un agradable paseo por la vega de Benalúa. El punto de partida es la carretera comarcal que une Benalúa con Fonelas. Desde allí y por un carril de tierra seguimos andando entre huertos donde abundan los melocotoneros, el frutal más abundante de esta zona. Poco antes de llegar al río Fardes y a la Estación de Fonelas, cruzaremos la vía para seguir por un carril de tierra que, en parte, sigue el antiguo camino ganadero de la Colada de Paulenca, hasta llegar a orillas del río Guadix, muy cerca de su confluencia con el Fardes. Siguiendo el carril que remonta el río saldremos a la carretera comarcal Benalúa-Bejarín, donde daremos por terminado el paseo.

La Peza se encuentra a las faldas de Sierra Nevada y muy próxima a la zona de contacto entre ésta y la Sierra de Huétor.

 

La Peza fue la estación viaria más importante en el “camino viejo de Guadix a Granada” hasta principios del siglo XIX, momento en que se privilegió la actual vía por el Puerto de la Mora.

 

El paisaje montañoso domina en prácticamente todo el término municipal y favorece el predominio de las actividades relacionadas con la explotación del monte: ganadería, apicultura, madera… La leyenda del Alcalde Carbonero, transmitida por Pedro Antonio de Alarcón, nos recuerda que hasta hace pocos años la fabricación de carbón vegetal era una actividad fundamental en La Peza.

La Peza fue la estación viaria más importante en el “camino viejo de Guadix a Granada” hasta principios del siglo XIX, momento en que se privilegió la actual vía por el Puerto de la Mora. Testimonio de ese papel son las ruinas del castillo medieval que se conservan en lo alto del pueblo y en el que pernoctó J. Münzer a finales del siglo XV. A partir de entonces La Peza quedó en un segundo plano, aunque el “atraso” económico ha permitido que se conservara uno de los cascos urbanos medievales y moriscos más interesantes de la comarca.

Hoy La Peza, con sus más de 50 km. de pistas forestales, aptas para distintas modalidades de rutas, a través de espacios naturales bien conservados, ofrece todos los atractivos para el turismo rural.

Ruta: circular.

Dificultad: media.

Duración aprox.: 3 horas.

Distancia de recorrido: 9,8 km.

Cota máxima: 1.215 m.

Cota mínima: 989 m.

 

ITINERARIO

Nuestro punto de partida es el área recreativa de la Fuente de la Gitana, a escasos km. de La Peza, donde llenamos las cantimploras con el agua pura que mana del suelo en este nacimiento artesiano. El camino se inicia ascendiendo por una fuerte pendiente cubierta de encinas hasta llegar a un carril. A partir de aquí el camino se hace llano por entre un típico bosque mediterráneo, dejando por encima el cortijo del Gallo. Más adelante conectamos con otro carril principal y entramos en un pinar, desde donde tenemos una estupenda panorámica sobre el valle del río Fardes. Más adelante, un cortafuegos, que desciende por la divisoria de aguas del Cerro del Gallo, atraviesa nuestra pista. A la derecha, siguiendo el cortafuegos, descendemos hasta una acequia junto al Fardes. Si nos desviamos unos pocos metros, podremos visitar la antigua central eléctrica de principios del siglo XX, la fábrica del Santo Cristo de la Fe, conocida como la Fábrica de la Luz, en cuyo interior hay un nacimiento de agua donde nos refrescaremos. Regresamos, siguiendo la acequia, hasta el punto de conexión de la vereda del cortafuegos, y seguimos adelante aproximadamente un kilómetro, hasta salir a un carril de tierra que bordea el barranco de Malajara y hasta el puerto del mismo nombre. A pocos metros, a la derecha, descendemos por una senda que nos lleva hasta el molino de Botines, junto a la carretera La Peza – Quéntar, y por la que llegamos en pocos minutos hasta el punto de partida.

El Marquesado del Zenete es la zona de la comarca de Guadix que tiene una identidad geográfica e histórica más marcada.

 

Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados, sino abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades.

 

Los diez municipios que lo integran, todos ellos situados por encima de los 1.100 m. ocupan una extensa zona de la cara norte de Sierra Nevada y de la llanura de sedimentación que se abre entre esta sierra y la de Baza.

El Marquesado ha sido desde la prehistoria una zona minera por excelencia y todavía hoy siguen abiertas algunas explotaciones. De hecho, uno de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras (los “vacies”) de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas. Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados, sino abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades, mineras, agrícolas y ganaderas y, actualmente, el turismo rural, que se beneficia de su riqueza medioambiental y de su patrimonio histórico-artístico.

La Calahorra alberga la joya artística de la zona, el primer castillo renacentista de España, construido por el primer marqués del Zenete, Rodrigo de Vivar y Mendoza, en 1513. Pero la importancia de este monumento no oscurece la de los restos medievales (baños, torres y castillos) y la de las iglesias mudéjares del siglo XVI, repartidos por todos los pueblos.

Ruta: lineal.

Dificultad: baja.

Duración aprox.: 1 hora 30 minutos (ida).

Distancia de recorrido: 4,7 km.

Cota máxima: 1.345 m. (Área La Rosandrá).

Cota mínima: 1.193 m. (La Calahorra).

 

ITINERARIO

Este recorrido parte del municipio de La Calahorra desde la carretera en dirección al pueblo minero de Alquife. El recorrido transcurre entre campo de labor pudiendo observar diferentes sistemas de regadío tradicionales y pasando junto varias balsas de agua. Una vez junto al pueblo de Aldéire la ruta continúa hasta el Área Recreativa de la Rosandrá, donde disfrutaremos de un bello paisaje junto al río rodeados de castaños centenarios. El regreso se podrá realizar por la carretera asfaltada de Aldeire-La Calahorra.

La estación termal de Alicún se encuentra situada al norte de la comarca de Guadix, en el término municipal de Villanueva de las Torres.

 

La presencia de manantiales de aguas termales (a una temperatura de 35ºC) así como de su posición estratégica entre dos valles han favorecido asentamientos humanos desde la prehistoria.

 

Está enclavada en la depresión intrabética de Sierra Nevada-Baza, cerca del cerro Mencal y en las inmediaciones de la confluencia de los ríos Fardes y Gor, afluentes del Guadiana Menor. La presencia de manantiales de aguas termales (a una temperatura de 35ºC) así como de su posición estratégica entre dos valles, han favorecido asentamientos humanos desde la prehistoria, como prueba la presencia de restos del Paleolítico Superior, Neolítico, Edad del Cobre y Cultura del Argar. En el siglo III d.C. se levantan edificaciones destinadas al alojamiento de los usuarios de las primeras termas, a las que siguieron baños públicos bajo la dominación árabe desde el siglo IX. Actualmente el visitante encontrará una moderna estación termal situada en un marco incomparable.

Ruta: circular.

Dificultad: baja.

Duración aprox.: 45 minutos.

Distancia de recorrido: 2,6 km.

Cota máxima: 791 m.

Cota mínima: 745 m.

 

ITINERARIO

Este corto sendero está cargado de belleza cultural y natural. Comenzaremos esta ruta desde el balneario ascendiendo por la carretera para tomar a pocos metros un carril de tierra que nos adentrará en una pequeña meseta caliza con numerosos dólmenes en muy buen estado. Tras visitar éstos, entre romero y esparto, comenzaremos a descender por una vereda que atraviesa un antiguo asentamiento del Paleolítico Superior. Ya abajo caminaremos junto a una extraña formación medio natural medio humana. Se trata de un murallón calizo formado a lo largo del tiempo por la precipitación y sedimentación de las sales del agua que por él circulan (del grupo de las sulfatadas y bicarbonatadas calcico-magnésicas). Lo que en su día fue una simple acequia al nivel del suelo probablemente para conducir las aguas al poblado Paleolítico, hoy tiene en sus distintos trayectos alturas que superan los 15 metros en una longitud aproximada de un kilómetro. Esta formación travertínica está valorada como insólita en el mundo. Antes de finalizar esta ruta circular atravesaremos otro conjunto de dólmenes para regresar a nuestro punto de partida por un bello camino de tierra junto a huertos.

Esta ruta nos va a trasladar desde la fértil vega del río Fardes en Villanueva de las Torres, pasando pos los montes orientales, bordeando el macizo montañoso de El Mencal (1.449 m.) para finalizar en la Cuenca Alta del Río Fardes en Diezma.

 

El recorrido tiene un total de 48.5 km., siendo el 75% en pista de tierra en buen estado. La época más favorable para realizar esta ruta son los meses de invierno y primavera.

El recorrido comienza desde la cuenca alta del río Fardes en Diezma, por la cabecera del embalse Francisco Abellan, hasta las estribaciones del Parque Natural de Sierra Nevada en La Peza.

 

Este corto itinerario tiene un total de 8,8 km., Con un 70% por pista de tierra en buen estado. La ruta sirve para unir la V-1 (Villanueva de las Torres-Diezma) y la V-3 (La Peza-Huéneja).

 

Durante la temporada de lluvias hay que tener precaución para deslizar el suelo.

Esta ruta recorre todo el límite sur de la comarca de Guadix, adentrándonos en pleno Parque Natural de Sierra Nevada.

 

Nos va a trasladar desde los valles de los ríos Fardes y Alhama, a todo el Marquesado del Zenete, sobrepasando la cota 1.800 m. en el puerto de montaña de La Ragua, que nos comunica con nuestra vecina La Alpujarra.

 

El recorrido tiene un total de 84 km., con un 86% por carriles de tierra en general en buen estado, por tratarse de la pista forestal principal del parque, aunque debemos extremar las precauciones en los meses de invierno e incluso en primavera por la posibilidad de nevadas y encontrar placas de hielo en algunos tramos.

Este recorrido nos va a trasladar desde el Marquesado del Zenete hasta el valle del río Gor, atravesando el parque Natural de la Sierra de Baza.

 

Lo recomendamos por los grandes contrastes de paisajes, tanto de montaña como de formaciones de bad-lands en el último tramo.

 

El recorrido tiene un total de 62 km. con un 80% por carriles de tierra en general en buen estado, aunque al atravesar la Sierra de Baza, donde alcanzaremos la cota 1.700 m., podemos ser sorprendidos por nevadas en los meses de invierno y principio de primavera, por lo que recomendamos llevar cadenas.

La ruta comienza en el Valle del río Gor, en las estribaciones de la Sierra de Baza, adentrándonos en zonas más áridas de ramblas y formaciones de bad-lands o terreras, para finalizar en la cuenca alta del Río Fardes en Diezma.


Este recorrido tiene un total de 79.5 km. de los cuales el 82% transcurre por pistas de tierra y a través de ramblas con arena, debiendo tener precaución en época de lluvias ante la posibilidad de inundación de las mismas.